30 ene. 2015

Inventando arrugas y volúmenes en la recuperación de la capa de un templario


La foto que encabeza este post muestra el estado en que tengo el templario de Romeo de mi colección y que estoy intentando "recuperar", restaurar o interpretar de otro modo para intentar mejorarlo un poquito.

He dedicado dos breves sesiones a trabajar un poco más la capa. No he podido avanzar mucho, pero puedo mostrar la tendencia con la que estoy enfrentándome a esa prenda con algunos ejemplos sobre un lateral de la misma -el que se presentaría como vista frontal de la miniatura-, que será extrapolable al resto de la vestidura.

Estoy intentando trabajar las luces y sombras de dicho lateral, pero me lo estoy planteando como un ejercicio para probar algunas cosas, como, por ejemplo, crear pliegues donde no los hay o inventando volúmenes en espacios frontales en los que no existen intentando engañar al ojo.

Para dar una idea de a qué me refiero, mostraré una foto que muestra dónde había dejado la miniatura. Como se verá, apenas existe una capa uniformizadora con un tono más terroso que el de la vesta, para dar sensación de que la calidad y/o procedencia de ambas prendas era distinta y con algunas partes -las que recibirían menos luz- más oscurecidas.



A cierta distancia, la figura daría sensación de poco volumen. Y lo que he intentado ha sido precisamente exagerar los contrastes entre zonas de luz y de sombra para que no parezca tan plana y carente de vida o expresividad.

Para ello, en una primera sesión intenté trabajar más los contrastes entre zonas claras y zonas oscuras agrisando en general la figura. Estas son las mezclas y colores que utilicé.


En realidad, hay muchos "grises". Incluso el más claro es un Gris Blanco. En los tonos claros, los colores son Gris Pálido (70.990/155), un poco de Arena Iraquí (70.819/124) y Marrón Cubierta (70.986/110). Para los oscuros empleé el Gris Medio (70.987/111) con muy poquito de Marrón Naranja (70.981/131) y una pizca de Gris Londres (70.836/161). Este es el resultado final en el que espero que se aprecien las diferencias entre los tratamientos dados a las partes oscuros y los dados a las claras.


Creo que me excedí un poco, y eso significa que en la segunda sesión he tenido un poquito más de trabajo en recuperar un tono claro en las partes más expuestas y que no diera sensación de mayor oscuridad global que la sobrevesta, que está debajo.

Para ello, empleé otra gama en la que probé una mezcla para las subidas con un color común más claro, el Arena Iraquí, y otra en las bajadas con Arena Marrón (70.876/132) como elemento común.


 En el "menú" siguiente final se ven las distintas mezclas usadas. Para las oscuras, ampliaba la proporción de Gris Londres. Para las claras, las de Marrón Cubierta (70.986/110) -el color base y un color clave para trabajar paños claros- y Blanco (70.951/1).


Primero, intenté trabajar las gradaciones entre zonas claras y zonas oscuras, intentando forzar algún contraste en los pliegues más marcados y dar más sensación de profundidad.


Luego empecé a "inventarme" algunas arrugas más alargadas en el brazo que sostiene la espada, de manera que vinieran desde atrás y se prolongaran hasta la zona que cubre el bíceps y el antebrazo. La intención es dar algo más de profundidad a esa parte trasera que va desde el codo hasta la espalda y que no parezca una zona lisa, sin ningún relieve. Quería suavizar la sensación de que las arrugas se crean bruscamente en el brazo sin más.




Creo que se puede apreciar la marca fina realizada con la mezcla más oscura y la gradación atenuada de abajo a arriba para conectar de manera verosímil la zona inferior más oscura con la superior más clara.

En la parte de abajo de la vesta me dediqué a aprovechar la supuesta presión hacia arriba que genera la vaina de la espada para trabajar un espacio que me parecía que tenía muy desangelado. Marqué bastante la "forma" de la vaina e intenté aprovechar para inventarme abajo un vuelo con trampantojo que al final de esta sesión no he podido acabar, pero que está bastante insinuado y al que creo que aún cambiaré un poco la forma...



No he podido avanzar más, lo siento. Le queda bastante trabajo. Pero en el próximo post de este pap intentaré tener acabada toda la capa. El truco en la generación de arrugas o volúmenes donde no los hay es marcar sin miedo la zona de luz máxima del pliegue, que nos indicará dónde deben ir las sombras que pondremos al lado para dar profundidad al volumen o hendidura en la ropa. A partir de ahí, hay que trabajar las gradaciones en zonas claras y oscuras como la luz modelaría un objeto real.

¡Hasta pronto!

KPG

19 ene. 2015

Ejercicio de pintura de caballo zaíno al óleo


Este es mi primer caballo pintado al óleo. Es el resultado de un taller que realicé con compañeros de afición hace unas semanas, bajo las directrices del amigo Juanma Vázquez. Empleamos como guía algún fantástico ejemplo de Daniel Ipperti publicado en la revista Figurines. La verdad es que disfrutamos con la jornada y las pedagógicas e interesantes explicaciones de nuestro profesor. Quizás más adelante -si practico bastante- me anime a hacer un pequeño paso a paso del proceso, porque ahora no tengo suficientes imágenes del mismo para ilustrarlo, aunque sí que puedo exponer algunas de las cuestiones que practicamos.


Para pintar este caballo zaíno elegí un modelo de Historex de 54 mm al que limé las testera, frontalera, carrilleras y muserola de la brida que venían modeladas en la cabeza del caballo. Con Magic Sculpt intenté cubrir las uniones y las lijé lo mejor que pude para que no se apreciaran. La más complicada resultó la que une el cuello al cuerpo del caballo, que generalmente está oculta por la silla, los petrales o las cinchas. También tuve que disimular la unión de las crines con el cuello del caballo y las orejas. Como puede verse en la foto superior, hice lo que buenamente pude...

En la jornada intentamos generar la sensación de textura del pelo del caballo. Para ello empleamos pinceles de lengua de gato. Sobre la base marrón que proporcionamos al caballo con un color marrón claro, realizamos una capa con una mezcla de óleos Tierra de Siena Tostada y Amarillo de Nápoles. Luego trabajamos con Negro y fue entonces cuando al aplicarlo de arriba a abajo y prestando atención al recorrido que suele tener el pelo del caballo en diferentes lugares, empleamos el pincel de lengua de gato. Primero con uno más ancho, para aplicar el óleo Negro, luego usamos otro pincel más pequeño para retirar el excedente de aceite que pudiera quedar y finalmente, con suavidad, este mismo para marcar la textura del pelo. Tengo que advertir que no empleamos el óleo directamente del tubo, sino que dejamos que el excedente de aceite quedara sobre el papel de periódico en el que colocamos la pintura y que de ahí lo llevábamos a una sencilla paleta cuya confección explicaré otro día.



Trabajamos las luces y el marcado de algunas venas. En el caso de las crines y la cola, dimos una suave pasada de Negro mezclado con apenas un toquecito de blanco para "peinarlas" y dejar que esos brillos dieran la sensación de pelo. Viendo las crines ahora, me doy cuenta de que necesitan alguna sesión más.



En el paso a paso de Ipperti, el autor acaba por dar leves toques de blanco sobre la grupa y otros lugares que reciben más brillo en el caballo y luego los funde con el negro del entorno. Para este ejercicio, yo, en cambio, preferí evitar el riesgo de estropear lo trabajado al trasladar demasiado blanco sobre la figura, de forma que dejé que se reprodujera el brillo natural fruto del impacto de la luz del entorno sobre el óleo negro. El efecto es muy bonito y verosímil, de manera que podemos tener un bonito caballo solitario en nuestra colección, convertido, por su belleza, en el único protagonista. Os animo a realizar trabajos que sumen la magia del óleo a la plasticidad y belleza de este y otros animales.

Algunas fotos más.



¡Un saludo!

KPG

10 ene. 2015

Oficial de Panzer Kampfwagen II - Deutsches Afrika Korps (Tamiya)


Esta que acabo de pintar ha sido mi primera figura de Tamiya. Forma parte de un grupo de miniaturas que acompañan la maqueta de Tamiya de un Panzer Kampfwagen II - Aus. F/G de escala 1/35 ambientado en los conflictos en territorio africano durante la segunda guerra mundial. Representa a un oficial de carro del DAK (Deustches Afrika Korps). Estaría dirigiendo un tanque desde la torreta, de ahí que parezca que tenga una postura bastante hierática y uno de los brazos avanzados, ya que la mano libre del prismático se posaría sobre la estructura del carro. La figura no tiene modelados los auriculares para ponerse en contacto con la tripulación del tanque.


En mano, la figura está mucho más contrastada que lo que ofrecen las fotos, pero no he sabido sacar más jugo de mi pequeña cámara. También es cierto que encontrar un punto de vista que ofrezca la mejor perspectiva posible con algo de luz obliga a sacrificar un poco esa cuestión. Además, el amarillo, aunque tenga poca presencia, refleja mucha luz y los dispositivos de medición de mi aparato fotográfico se vuelven locos para intentar mostrar los diferentes matices.

Intentar obtener un resultado que me satisfaciera un poco no ha resultado fácil, probablemente por mi inexperiencia para resolver los problemas que esta figura me ha planteado durante el camino. Intentaré explicar todo el proceso lo mejor posible para ver si puede ser de ayuda.

Para empezar,  decidí pintar el cuerpo y añadir los brazos luego, ya que si los pegaba antes, me dificultarían la pintura de parte del tronco y los detalles de la chaqueta.



La forma como esta planteado el montaje de la figura es un poco tosca. El cinturón funciona como una frontera excesivamente basta y no cubre en absoluto el perímetro de la parte inferior a la que debe pegarse la parte superior. Probablemente se debe a que si la figura se sitúa en la torreta del carro, no se aprecie cuanto queda por debajo de la cintura y del cinturón. Después de imprimarla en gris, realicé una base con un 80% de Verde Amarillo de Vallejo (70.881/112) -color que se convertirá en fundamental en esta figura- y un 20% de Alemán Camuflaje Ocre Naranja (70824/128) para todo cuanto fuera ropa  e inicié el pintado de las carnaciones.

En esta ocasión, y puesto que el soldado se encuentra en un ambiente desértico, decidí emplear la gama de colores del set de Andrea. Como muchos habréis comprobado, los colores más oscuros de la misma tienen un aspecto terroso que me parecía muy indicado para un miembro del DAK.


Pero no quería darle un aspecto de alguien totalmente quemado por el sol, al que parecía que me llevaban las bajadas con los tonos más oscuros de la gama. No me resultó fácil emplear todos los tonos para conseguir una gradación verosímil. Este es el resultado de los primeros avances. Dejé el acabado para la parte final, ya que así se puede trabajar el contraste entre el rostro y los otros colores de la ropa.


Tengo que decir que la cara de esta figura planteaba diversos problemas. Por un lado, los ojos parece que están a diferente altura, el mentón es quizá demasiado anguloso y grande. La cara resultaba ancha, las orejas un poco grandes y el labio inferior...tiene demasiado botox. Todo un reto. Con las manos ocurre algo parecido, ya que parece que están sobredimensionadas.


Pintura de las prendas de ropa

Para evitar un exceso de monocromía, intente que la gorra, chaqueta y pantalones tuvieran diferentes composiciones de color. Para las polainas empleé un color más oscuro. Las prendas de los miembros del DAK podían sufrir desgastes a causa del tiempo y del uso o podían provenir de diferentes fuentes con el paso del tiempo. He procurado ser fiel a las fuentes consultadas y espero no haberme equivocado. Para la pintura de casi todas las prendas he usado mateador X-21 de Tamiya. En aquellos casos en que no lo he hecho, lo especificaré.

Empecemos por arriba. En el caso de la gorra, decidí darle tonos más claros. Es la prenda más superior y por tanto más expuesta a la luz de un sol sin piedad. Además, se producía la circunstancia de que en algunos casos la gorra era "envejecida" por los propios soldados para "informar" de su condición de veteranos a los recién llegados.


Esta que aparece a continuación es la gama de colores empleados.


Se trata de combinaciones de la base inicial de Verde Amarillo y Camuflaje Alemán Ocre Naranja con Ocre Amarillo (70.913/121) a la que para las subidas añadí más cantidad de este último color. Para bajar un poco la intensidad que me proporcionaba el Ocre Amarillo realicé suaves pasadas con veladuras con Tierra Mate (70.983/143) muy aguadas.

En el caso de la chaqueta, a la base común le añadí Amarillo Desierto. Para las bajadas añadía más Verde Amarillo y al final un poco de Sombra Tostada (70.941/148). Aquí están las diferentes combinaciones. Si comparamos con el caso anterior, puede comprobarse que los colores claros son más apagados y en la base y bajadas el dominante verde es mayor.


Y aquí se intenta mostrar el color que iba adquiriendo con el pintado de algunos detalles de la chaqueta y condecoraciones. Quería que se conservara el color verde de algunos uniformes alemanes del DAK, aunque la fuerza del sol y del desgaste les diera con el tiempo un aspecto amarillento. En cualquier caso, nunca debería ser igual al amarillo de la gorra. Por cierto, en este punto las gafas ya están pintadas y se han simulado lor reflejos en las lentes.



Aquí con algunas sombras más marcadas y algunas arrugas inventadas con el pintado. Para las últimas luces, añadí con cuidado Amarillo Mate (70.953/15) a la mezcla empleada para la última subida. La verdad es que el modelado de la ropa está bastante exento de detalles y no da para muchas alegrías.


Para la funda de la pistola y el cinturón empleé una combinación de marrones (Marrón Chocolate -70.872/149-, Marrón Mate -70.984/140- y Marrón Naranja -70.981/131- para subidas y rasguños).


Cuando dí por casi acabado el pintado de la chaqueta empecé con el de las mangas y los brazos de la misma. Para ganar tiempo las coloqué pegadas en palillos con blu-tack y aquellos a su vez sobre plastilina. Es un método que permite trabajar con comodidad. Pero no olvidé la posición que ocuparían finalmente, ya que esto influye sobre las luces y las sombras que se proyectan y deben pintarse.


También es importante conocer los músculos de aquellas partes del cuerpo que se exponen a la luz para realizar un tratamiento pictórico lumínico coherente. Utilizar el apoyo de libros y fotografías es básico.


Para pintar los pantalones usé una base formada por Verde Amarillo y Amarillo Camuflaje (70.978/116). Las subidas las realicé con esa base más incorporación de Ocre Amarillo (70.913/121) y las bajadas con Verde Amarillo y un poco de Gris Oliva (70.888/96), a las que para las zonas más escondidas sumaba un poquito de Sombra Tostada. En la siguiente foto, aparecen las tres mezclas básicas, a las que habría que añadir las de las luces con esas adiciones para luces y sombras de las que he hablado. En las tres que le siguen, también aparecen pintadas las polainas y las botas con una base inicial.


Como puede verse, el tono del pantalón es más verdoso y difiere claramente del de la chaqueta para evitar un aspecto demasiado uniforme.

Se acercaba el momento de pegar los brazos al tronco, pero antes debía acabar el pintado de los prismáticos. Usé el negro de Vallejo (70950/169) sin mateador, ya que al mezclarlo con agua ya adquiere un aspecto brillante parecido al de los prismáticos reales. Para las zonas destinadas a ser cogidas con las manos, realicé una mezcla de ese negro con un poquito de Gris Neutral (70.992/160) -aunque podría ser cualquier tipo de gris-, casi inapreciable esta vez con mateador y di una muy suave pasada por dichas zonas intentando reproducir la textura de esa zona. Para reproducir los rasguños que muestran el metal del prismático, pinté con Plata (70.997/171) pequeños desgastes en las aristas más expuestas a golpes siguiendo referentes de fotos reales. Luego pasé lavados sobre ellas con negro para atenuar el brillo.


Intenté construirle la tira que permite colgarse al cuello los prismáticos. Lo hice con el material de las velitas aromatizantes, que es muy fino y al que puede darse forma y pintarse fácilmente.




Pegué el brazo de la mano que sostiene el prismático primero, para dar la vuelta a la tira ya pintada de negro y pegarla al otro lado del prismático (para dar sensación de movimiento intenté generar una ondulación en la tira presionando con cuidado en ciertos puntos) y luego ya le tocó el turno al otro brazo. Era uno de los momentos más temidos por mí ya que había desajustes entre los espacios de las piezas destinadas al pegado (tronco y brazos).


Pero con paciencia, masilla, y unas horas o ratos más de trabajo es como se solucionan estas cosas... Antes de darla por acabada, aumenté los contrastes en la chaqueta y otras partes y repasé las partes que me habían satinado más de lo deseado, así como la figura en general. Para el cabello, realicé algunos golpes suaves con Marrón Mate mezclado con algo de Ocre Amarillo. Y ahora ya unas cuantas fotos finales.








¡Un saludo!

KPG